La tala de 980 árboles por la construcción del Cablebús en Puebla ha reavivado el debate sobre la política ambiental del gobierno estatal. Declaraciones previas del gobernador Alejandro Armenta Mier, en las que expresaba su deseo de ver una ciudad más arbolada y defendía el medio ambiente como una convicción y no como moda, hoy quedan en mentiras con las decisiones de infraestructura que han generado polémica.