Nietzigorostev, el entrenador soviético que dejó huella en Mallorca: «Elige el día del año que quieres descansar. Sólo tendrás uno»

La primera medalla de oro española en los Juegos de Barcelona 92 y la que abrió la lista en la historia del ciclismo olímpico en nuestro país, se cocinó en Mallorca. Y fue lentamente, a base de horas y horas de trabajo con una metodología tan revolucionaria como exigente y novedosa. Dentro de la línea de trabajo previa al gran evento, la llegada de entrenadores y preparadores extranjeros fue una constante, buscando importar modelos ganadores y servir de enseñanza para los profesionales de nuestro país. Y en Mallorca se conoció a uno de los más singulares.