«Mi nombre es Mari Vargas y llevo 20 años siendo los pies y las manos de mi hermano con parálisis cerebral». Así comienza la conversación con Ultima Hora esta vecina de Palma que ha visto cómo, tras más de una década con el reconocimiento oficial de familia numerosa especial, el Institut Mallorquí d'Afers Socials (IMAS) ha excluido a su hermano José del núcleo familiar a efectos administrativos.