Valore su experiencia de configuración

Compré un televisor nuevo. No porque lo necesitara, sino porque soy un ingrato: el antiguo funcionaba sin pedir a cambio más que cariño. Encendías, salía la imagen y punto. Algo que ni el progreso ni mi estupidez podíamos tolerar. El nuevo llegó en una caja enorme que abrí como quien desactiva una bomba: con cuidado, sudor frío y la intuición de que hagas lo que hagas, cable rojo o cable azul, algo va a salir mal. Dentro estaba él: negro, ultraplano, mirándome con la arrogancia silenciosa de los objetos que saben que eres un tiñalpa. Yo soy moderno y tú no. La entrada Valore su experiencia de configuración aparece primero en Zenda .