“¡Que la tierra te desprecie y el agua te reclame, maldito seas!”

En aquel 1940, La Quebrada era un pueblo de silencios largos y calles de piedra que subían buscando el frío del páramo. Era un pueblo de fe recia y manos callosas, donde la vida se medía por las cosechas de café y el toque de queda de las ánimas. En ese entonces, el aire olía […] The post “¡Que la tierra te desprecie y el agua te reclame, maldito seas!” appeared first on EL NACIONAL .