Medio centenar de Ayuntamientos gallegos tienen la obligación de disponer de un plan municipal contra las inundaciones, por encontrarse en zonas especialmente expuestas a estos episodios. Y más de la mitad de ellos todavía no le han entregado sus protocolos a la Xunta de Galicia. En el caso de O Salnés y Ullán, son siete las poblaciones que están obligadas a elaborar el plan ante emergencias por inundaciones, pero solo uno de ellos ha hecho los deberes.