Cuando los riñones pierden gran parte de su capacidad de filtrar la sangre, pueden aparecer serias complicaciones que pongan en riesgo la vida del paciente. La mejor opción de tratamiento para estas personas con enfermedad renal crónica avanzada es el trasplante de un riñón sano, siempre que no haya contraindicaciones. Si existen o mientras se espera por él, también hay sistemas para sustituir mediante máquinas u otros mecanismos esa función depurativa. Se trata de la diálisis y en el Área Sanitaria de Vigo hay, en la actualidad, unas 330 personas que la necesitan.