Desiré, inquilina desde hace 8 años de la promoción de 98 VPO en el 21 de calle Catedrático Cristóbal Cuevas, en Soliva, tarda 20 minutos en llegar a su cita con La Opinión porque se había quedado encerrada, al estar la puerta de entrada en mal estado. «Además, tengo la vitrocerámica y el horno rotos. Cuando llamo para concertar una cita, me dicen que necesitan un informe técnico de que la vitro y el horno no funcionan», lamenta.