La Cuaresma comienza en Jerez este Miércoles de Ceniza con la correspondiente imposición del signo que nos recuerda el camino de conversión que iniciamos y con la antesala de la bendición de una de las imágenes más esperadas, aquella que nos recuerda que el tiempo litúrgico que hoy iniciamos tiene en la Pascua la gloria esperada: el nuevo Cristo Resucitado. La obra, desde el original del recordado Luis Ortega Brú en el museo a él dedicado en San Roque, ha sido finalizada por el imaginero Rubén Fernández Parra y presentada este pasado domingo. Parece que, entre las penitencias impuestas por alguna actitud poco constructiva ante una imagen bendita expuesta a la veneración de los fieles, está, para la Hermandad de la Sagrada Resurrección, cargar con la cruz convertida en una polémica inicial a causa de la filtración de una fotografía de baja calidad. La visión directa de la talla ha disipado las dudas y ha cosechado una gran satisfacción entre los hermanos y cofrades en general. Escucha aquí nuestro 'Carrera Oficial' de esta semana, que se acerca a este éxito convertido en valiosa aportación devocional. Ángel Heredia Barea, miembro de la comisión de la Hermandad para poner de acuerdo a la familia de Ortega Bru, el Ayuntamiento de San Roque, museo y otras instancias para que el proyecto saliera adelante, ha expresado la alegría generalizada: "Ver las caras de mis hermanos te paga todos los esfuerzos". Defiende el resultado final, destacando que incluso los hijos del artista y expertos como el doctor en Historia del Arte Andrés Luque Teruel, que ofreció en Jerez una conferencia para explicar el proceso creativo y el contexto de la obra, han manifestado su aprobación. La nueva imagen es un fiel reflejo del estilo de Ortega Brú, conocido por su fuerza y expresividad, a veces de "difícil digestión", como reconocen desde la hermandad. Se ha respetado la visión del genio de San Roque hasta el más mínimo detalle, "Rubén ha sido fiel hasta en el número de gubiazos por trozo de paño", aseguran. Este Cristo glorioso se diferencia de las obras pasionistas del mismo autor, como el de San Gonzalo, al representar el momento de la Resurrección con un tratamiento de volúmenes y una contundencia característicos. La hermandad también ha anunciado cambios significativos de cara a la procesión del Domingo de Resurrección. Por decisión unánime, los nazarenos no llevarán antifaz, al considerarse una prenda propia del penitente y no acorde con la celebración de la gloria. Este año se procesionará con túnica y capa, mientras se estudia un nuevo hábito definitivo para el futuro. Excepcionalmente, la imagen saldrá este año desde la iglesia de San Miguel en el paso del Señor de las Tres Caídas, gracias a una invitación de la hermandad. La corporación ha confirmado que se trata de una solución transitoria para este 2024, ya que esperan poder estrenar su propio paso el próximo año.