Representantes del comité de empresa de Navantia Ferrol han exigido a la dirección de la compañía y al Gobierno central la apertura inmediata de una mesa de negociación que aborde el Plan Industrial 2026–2029. Bajo el lema de que "el momento es ahora", los portavoces sindicales reclamaron aprovechar el contexto de aumento del gasto en defensa para acometer inversiones históricamente pendientes y garantizar el futuro de la comarca. El presidente del comité de empresa y portavoz del sindicato MAS, Carlos Díaz, denunció la paradoja que vive el astillero: "Seguimos haciendo las fragatas más modernas, los buques más tecnológicamente punteros y más modernos del mundo, con infraestructuras y maquinaria del siglo XIX". Díaz subrayó que la reciente construcción de la fábrica de bloques debe completarse con la segunda fase de modernización, que incluye un nuevo dique cubierto. "Es fundamental para apuntalar el futuro de la empresa y de esta comarca a medio y largo plazo", afirmó. El dirigente sindical también insistió en la necesidad de diversificar hacia el mercado civil y las reparaciones, así como de recuperar la fábrica de turbinas, que en los años 90 fue referente. "Hay nichos de mercado como la descarbonización de buques o el hidrógeno que no podemos dejar escapar", señaló. Además, reivindicó el papel de la industria auxiliar: "Es fundamental que se cumplan los convenios y se internalicen servicios para tener cada vez más plantilla propia". APOYO MUNICIPAL Díaz explicó que el motivo de acudir este miércoles al Ayuntamiento de Ferrol era solicitar el apoyo político de todos los grupos municipales, que previsiblemente respaldarán este jueves una declaración institucional en el pleno. "Instarán a Navantia a que se siente con nosotros a negociar. El Gobierno tiene la responsabilidad de escuchar a esta comarca, una vez más no nos puede dejar de lado", advirtió. Preguntado por la falta de diálogo, Díaz recordó que planes anteriores se negociaron porque incluían expedientes de regulación de empleo (ERE). "Este plan no lleva ningún ERE, por eso dicen que no tienen obligación de acordar con los sindicatos. Pero nosotros queremos participar, es justo participar. Es una falta de respeto a los trabajadores y a la comarca", denunció. Sobre el proyecto del nuevo dique, reveló que existe un estudio de 2016 que cifraba la inversión en torno a 350–400 millones de euros para una infraestructura de casi 400 metros, pero "aquellos borradores nunca más se retomaron". Iván López, de CCOO, puso el foco en la situación del astillero de Fene (A Coruña), que afronta una "larga temporada sin carga de trabajo" y depende exclusivamente del negocio de las eólicas (Seanergies). "Lo que va a pasar con Navantia Fene nos preocupa. Dicen que no van a meter gente allí, y eso conlleva que tampoco habrá contratos relevo. No vamos a permitir que se repitan los problemas de antaño", advirtió. López también criticó que el plan industrial se pretenda sacar adelante sin consensuarlo con los representantes de los trabajadores, pese a los compromisos adquiridos. EN SU CONJUNTO Por su parte, Pepe Teixido, de CIG, lamentó que no se ponga sobre la mesa un plan de empresa que aborde tanto la reparación naval como las energías verdes. "El aumento del gasto en defensa debería servir para mejorar nuestras instalaciones y las condiciones de los trabajadores, no solo para comprar bombas que pueden no servir de nada si cambia el contexto", reflexionó. Teixido reclamó una reunión con los grupos parlamentarios y advirtió que "hay una responsabilidad política" para no dejar pasar esta oportunidad. La nota discordante la puso Javier Losada, de CGT, quien anunció que su sindicato no suscribía el documento mayoritario del comité. "Estas inversiones se producen por la sumisión del Gobierno español a las políticas de Trump y nos conducen a una situación de guerra", argumentó. Losada abogó por una alternativa industrial basada en la transición energética y denunció que el plan de la empresa consolida un "modelo de subcontratación masiva". A su juicio, los 800 puestos de trabajo previstos para la ría de Ferrol son insuficientes y no resuelven la precariedad de la industria auxiliar. Desde UGT, Xavier Carro reivindicó el compromiso adquirido por la empresa antes de la firma del convenio colectivo. "Estamos en un contexto preocupante a nivel internacional, con un aumento del gasto en defensa que favorece las inversiones en Navantia Ferrol. Hay que aprovechar esta carga de trabajo para modernizar las instalaciones y diversificar la producción", señaló. INDUSTRIA AUXILIAR Finalmente, Marcos Vázquez, trabajador de una empresa auxiliar (Acciona) y afiliado a CCOO, expresó la preocupación del sector: "Si la empresa principal no quiere sentarse a negociar, la industria auxiliar está desconcertada". Además, denunció un repunte de la subcontratación irregular: "Vienen empresas enormes que no tienen trabajadores y contratan gente de aquí, incluso subcontratan a empresas locales. Hay que primar a las empresas de la comarca".