Entre octubre y febrero, España ha vivido el impacto de hasta 16 borrascas de gran impacto. De todas estas, al menos una decena han tenido lugar en apenas un mes y medio. Según apunta un análisis liderado por un panel internacional de expertos, y liderado por la plataforma 'World Weather Attribution', la llegada de tantos frentes seguidos y, sobre todo, su intensidad están muy relacionadas con el impacto del cambio climático en la región. Los modelos indican que el calentamiento global no solo ha alimentado el tren de borrascas de este último invierno sino que, además, ha aumentado hasta un 36% la intensidad de las lluvias torrenciales. Los expertos afirman que este fenómeno, lejos de quedarse solo en una anécdota, ha causado cerca de 50 decesos, miles de desplazados y daños valorados en millones de euros en España, Portugal y Marruecos.