Durante los tres días posteriores al intento de golpe de Estado, la Comisaría General de Información recibía informes sobre cuál era la situación en las diferentes regiones policiales que conforman el Estado y cuáles eran las acciones de protesta previstas tras la ocupación del Congreso de los Diputados. Unos informes que ahora han sido desclasificados y revelan cómo la Universidad de Santiago de Compostela y los astilleros de Vigo y Ferrol constituyeron los principales focos de rechazo al 23-F en la comunidad.