El hombre y el mono

Andan las redes revolucionadas estos días con Punch, un mono bebé residente en el zoo de la ciudad japonesa de Ichikawa. Punch se quedó huérfano y al no recibir el apoyo de los primates de su manada, se apegó a un peluche con forma de orangután al que abrazaba como si fuera su propia madre. Con el tiempo, y gracias a la sabiduría genética de los animales, Punch ha conseguido lo que la Naturaleza le tenía marcado: acoplarse al grupo, aprender a relacionarse y seguir disfrutando de una vida en cautividad. Mientras tanto, la sensibilidad desmesurada de los animalistas -y tontos varios- aceleró las reacciones en las redes, inundadadas de mensajes compadeciéndose del pobre monito, que se ha hecho tan... Ver Más