Investigan si hubo homicidio imprudente en el accidente laboral de Palmas Altas

La Policía Nacional está investigando como posible homicidio imprudente, siempre supuestamente, el accidente laboral saldado con la muerte de un operario de 21 años el pasado 28 de enero en las obras de construcción de una promoción de viviendas protegidas en el nuevo barrio de Palmas Altas de Sevilla capital. Así lo aseguran sus familiares, después de que el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional les comunicase días más tarde sus derechos merced a las disposiciones de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Sergio, tío del joven vecino de Los Palacios y Villafranca fallecido aquel mediodía del pasado 28 de enero, jornada en la que pesaba un aviso de la Agencia Estatal de Meteorología ( Aemet ) por fuertes rachas de viento en la campiña sevillana; ha explicado a este periódico que los familiares de Juan Diego, como así se llamaba el fallecido, han celebrado varios encuentros con los agentes de la Policía Nacional encargados de este caso. Según su testimonio, los mismos han trasladado a estos familiares que el asunto estaría siendo «investigado en principio como homicidio imprudente», siempre supuestamente, después de que el pasado 3 de febrero, el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional les trasladase un «acta de información de derechos a personas víctimas de delito», aplicando la Ley 4/2015 del Estatuto de la Víctima y la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Así figura en dicho documento. El tío de Juan Diego ha explicado así que el joven trabajaba para una subcontrata que provee de personal a empresas del sector de la construcción, marco en el que fue incorporado a las obras iniciadas por la constructora Grulop en la confluencia de las calles Barbados y Akutan del barrio hispalense de Palmas Altas , para levantar una promoción de viviendas protegidas. Según su narración, Juan Diego trabajaba en esta subcontrata para ahorrar dinero con el que costear su formación de cara a unas oposiciones, pues «quería ser guardia civil en el futuro». El caso es que aquel 28 de enero, con un aviso naranja de la Aemet por fuertes rachas de viento, su madre le habría pedido «que no fuese a trabajar» al tajo dadas las condiciones meteorológicas de la jornada, que acabó con más de 200 incidencias en Sevilla capital por aspectos como caídas de árboles y ramas por la fuerza con la que soplaba el viento, además de que «llovía a mares». Pero Juan Diego, según su tío, acudió a la obra porque no podía «perder un día de trabajo» en materia de sueldo. A partir de ahí, según su relato, habría quedado de relieve, como explica merced a las consultas de la familia con la Policía Nacional y sus propias averiguaciones, que Juan Diego habría fallecido poco antes de las 12.55 horas al caer sobre él un pilote de grandes dimensiones que estaba picando manualmente para su reducción, pese a que se trata de un trabajo supuestamente reservado «para la maquinaria pesada ». Este familiar del fallecido destaca así que la información con la que cuenta apunta a que esta situación no habría sucedido exclusivamente el día de la muerte de Juan Diego, sino además «los días anteriores»; insistiendo en que la reducción de estos pilotes de grandes dimensiones es un trabajo a realizar «con maquinaria pesada como una grúa». Que los trabajadores tuviesen que acometer estas laborales manualmente es «contrario a la norma», según este portavoz de la familia. Es más, ha asegurado que Juan Diego habría realizado estos trabajos de picado del pilote, saldados finalmente con su muerte, «sin protección ni seguridad». Grulop, de su lado, ha manifestado que lamenta la muerte de esta persona, que las investigaciones policiales y de la Inspección de Trabajo son normales en estos casos y que facilitará la información necesaria cuando le sea requerida. La familia, de este modo, está esperando a que la Policía Nacional concluya su investigación , para personarse en las actuaciones que correspondan en la fase de instrucción judicial del asunto. Su objetivo no es otro que arrojar luz sobre las circunstancias de la muerte de este joven de apenas 21 años, que constituyó la primera víctima mortal de la siniestralidad laboral en Sevilla en este año 2026. Ello, cuando Sevilla y su provincia cerraron el pasado año 2025 con 36 fallecimientos en el ámbito laboral , frente a 22 víctimas mortales en 2024 y 25 en 2023. Todo un año verdaderamente negro en materia de siniestralidad laboral.