El Supremo de Brasil condena a 76 años de cárcel a los acusados de ordenar matar a la concejala Marielle Franco

Los jueces concluyeron que el asesinato fue ordenado por los hermanos Brazão porque entorpecía sus negocios inmobiliarios ilegales. Además condenaron a 56 años de prisión al expolicía Ronald Paulo Alves, a 18 años al exjefe de la Policía Rivaldo Barbosa, y a 9 años al asesor Robson Calixto Fonseca Negra, madre adolescente, lesbiana y nacida en la favela: las luchas de la concejala asesinada en Brasil La Corte Suprema de Brasil hizo justicia este miércoles en el mediático caso de la concejala de Río de Janeiro y activista social Marielle Franco . Los magistrados de la Primera Sala condenaron a los autores intelectuales del crimen que estremeció al país, ocho años después. Los jueces concluyeron por unanimidad que el asesinato fue ordenado por João 'Chiquinho' Brazão, exdiputado federal, y su hermano Domingos Brazão, consejero del Tribunal de Cuentas de Río, a quienes se les impuso una pena de 76 años de cárcel. Los magistrados consideraron probado que los Brazão lideraban una facción paramilitar y que ordenaron el asesinato de Marielle Franco porque entorpecía sus negocios inmobiliarios ilegales en la zona oeste de Río de Janeiro. “Es un episodio de violencia política de género para interrumpir a una mujer negra y pobre que osó confrontar los intereses de milicianos hombres blancos y ricos. El recado es ese. El error fue que (los acusados) no esperaban esa grande repercusión”, sostuvo Alexandre De Moraes, juez instructor del caso. Por otra parte, Ronald Paulo Alves, expolicía, recibió una pena de 56 años, mientras que Rivaldo Barbosa, exjefe de la Policía Civil de Río, y Robson Calixto Fonseca, asesor de los Brazão, fueron sentenciados a 18 y a nueve años de cárcel, respectivamente. La ministra de Igualdad Racial de Brasil y hermana de Marielle Franco, Anielle Franco, y Luyara Franco asisten al juicio en el Supremo Tribunal Federal este miércoles, en Brasilia (Brasil). Además, los magistrados determinaron la pérdida de los cargos públicos de los acusados y el pago de una indemnización de siete millones de reales (alrededor de unos 1,1 millones de euros) a los familiares de Marielle Franco y del chófer Anderson Gomes, asesinado junto a ella, así como a la asesora Fernanda Chaves, quien sobrevivió al ataque. Uno de los acusados obstaculizó la investigación del crimen Marielle Franco, una mujer negra, lesbiana, nacida en una favela y militante del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), era una crítica acérrima de la expansión de los grupos paramilitares en las regiones empobrecidas de la ciudad. En marzo de 2018, poco más de un año después de tomar posesión de su cargo, la concejala de 38 años fue asesinada a tiros junto al chófer Anderson Gomes, cuando circulaban en un vehículo por el centro de Río de Janeiro. Su muerte, que coincidió con el auge de la ultraderecha en Brasil, provocó una ola de indignación en todo el país y desencadenó una larga búsqueda de justicia por parte de familiares y seguidores. Sin embargo, las investigaciones, que en ese momento eran responsabilidad de la Policía local, avanzaron lentamente sin apenas sospechosos. Luego se ha sabido que esto se debió, en parte, a los esfuerzos de Barbosa por obstaculizarlas , como recoge la sentencia del Supremo. Marinete Silva reacciona durante una rueda de prensa al finalizar el juicio de su hija Marielle Franco este miércoles, en el Supremo Tribunal Federal de Brasilia (Brasil). En febrero de 2023, cinco años después del asesinato y con apenas dos personas presas por el caso, el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva ordenó que la Policía Federal se hiciese cargo de las investigaciones . A partir de allí, y gracias a la confesión del autor material de las muertes, el expolicía Ronnie Lessa, los agentes consiguieron cercar a los Brazão . “Un día histórico” para los familiares Familiares de Marielle Franco, defensores de derechos humanos, y políticos de izquierda celebraron la condena de los cinco acusados y lo tacharon de “día histórico”. La madre de la concejala, Marinete da Silva, quien asistió al juicio acompañada de su otra hija, la ministra de Igualdad Racial Anielle Franco, se dijo “aliviada”, al considerar que se había obtenido una “justicia digna”. “Creo que nada fue en vano. Hoy salimos de aquí con el corazón reconfortado”, declaró Da Silva ante los medios de comunicación. Antes de la sentencia, la ONG Amnistía Internacional expresó que el juicio debía marcar “un punto de inflexión contra la impunidad” y que la justicia debía llegar no solo a los que cometieron los crímenes, sino también a quienes los ordenaron.