Es temporada de calçots y Madrid no se resiste a ofrecer también la tradicional hortaliza catalana. Esta tierna y suave cebolla blanca alargada se come asada y acompañada de salsa romesco . El plato nació en la zona de Tarragona, donde se prepara a llama vida de sarmientos hasta quemar la capa exterior del bulbo, que se retira para mojar en salsa y llevar directamente a la boca. La tradicional 'calçotada' -que motiva encuentros al aire libre y reuniones- se completa con carne a la brasa, la típica longaniza catalana (salchicha gorda) y costillas de cordero, y constituye todo un evento en temporada -desde noviembre hasta abril- que ha ido expandiéndose a otras regiones de España y finalmente ha dado... Ver Más