El nuevo Mazda CX‑5 crece en tamaño y baja el precio

Mazda ha presentado internacionalmente la tercera generación del CX‑5, un modelo que ha sido clave para la marca desde su lanzamiento en 2012 y del que se han vendido cinco millones en el mundo. La tercera generación crece en tamaño, mejora en eficiencia y da un salto notable en conectividad y calidad percibida, reforzando su papel como SUV para familias activas. Llega con un precio de 29.995 euros como oferta de lanzamiento. Monta un nuevo motor Micro hibridado con 141 CV y la etiqueta ECO de la DGT. El nuevo CX‑5 aumenta en el largo, ancho y alto, lo que se traduce en un interior más amplio y un acceso más cómodo, especialmente en las plazas traseras. El maletero también crece hasta los 583 litros, 61 más que antes, y alcanza 2.019 litros con los asientos abatidos. El exterior mantiene la esencia del diseño Kodo, pero con un frontal más robusto, pasos de rueda más marcados y una presencia general más asentada. La paleta de colores llega ahora a ocho tonos, incluido el nuevo Navy Blue, y las llantas pueden ser de 17 o 19 pulgadas según el acabado. En el interior, Mazda apuesta por un ambiente sobrio y relajante, con materiales de mayor calidad, nuevas tapicerías —incluidas opciones bitono— y una instrumentación digital de 10,25 pulgadas, acompañada por una pantalla central de 12,9 o 15,6 pulgadas con Google integrado. La principal novedad mecánica es la llegada del motor 2.5 e‑Skyactiv G de 141 CV, que sustituye al anterior 2.0. Este bloque atmosférico, asociado siempre a una transmisión automática de seis velocidades, incorpora hibridación ligera de 24 V y un sistema de desactivación de cilindros para reducir consumos. La potencia del motor de 141 CV puede quedarse corta para los clientes a los que les gusta una forma de conducción más alegre, pero es más que suficiente para conseguir buenas medias en trayectos largos y no le resta alegría en los tramos de montaña. Los consumos homologados son ajustados para un modelo de estás dimensiones (casi 4,7 metros de largo), con 7,0 l/100 km en versiones de tracción delantera y 7,4–7,5 l/100 km en la versión de tracción total. Durante la presentación dinámica por las reviradas carreteras de la costa entre Barcelona y El Vendrell, el CX‑5 mostró un comportamiento sorprendentemente equilibrado para un SUV. En el trayecto el coche se mostró muy correcto en los pasos de curva, con un buen agarre que transmite seguridad al conductor, mientras que en autovía se comportó como un trasatlántico que avanza con mucho aplomo. Ha estás sensaciones ha contribuye que Mazda haya revisado la suspensión, ha montado muelles más blandos y ha afinado los amortiguadores para mejorar estabilidad y confort. También se ha trabajado en la dirección y en la insonorización del habitáculo. La gama se estructura en cuatro acabados: Prime-Line, Centre-Line, Exclusive-Line y Homura. Desde la marca en España esperan que la más vendida sea el Centre-Line, con un 55% de las previsiones. Los precios arrancan en 35.200 euros, 2.383 euros menos que la generación anterior. Con la oferta de lanzamiento. Sin embargo, con las ofertas de lanzamiento el acabado Prime-Line tendrá un precio de 29.995 euros y el Centre-Line de 33.200 euros. Ignacio Beaumond, presidente y CEO de Mazda España, subrayô durante la rueda de prensa la importancia del modelo: «El CX‑5 es uno de los modelos más vendidos de Mazda en España desde 2012, y esperamos mucho de esta tercera generación, que es una evolución de un concepto que ha funcionado muy bien». Sobre el mercado español, Beaumond destaca que «España es muy importante para Mazda» y recuerda que en 2025 fue el país europeo con mayor crecimiento: «Vendimos 19.000 unidades, un 8% más que en 2024». Para 2026, Mazda aspira a alcanzar una cuota del 1,8%, lo que supone 21.500 unidades, con el CX‑30 como líder de ventas seguido del nuevo CX‑5. La preventa del modelo, abierta desde julio de 2025, acumula 1.700 pedidos, el 60% de clientes ya propietarios de Mazda.