PP y Vox renuevan su pacto: aprueban el presupuesto de Zaragoza y rechazan todas las enmiendas de la izquierda

El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado este jueves los presupuestos para 2026 tras un acuerdo in extremis alcanzado horas antes entre el Partido Popular y Vox. El pacto, que ha permitido desbloquear unas cuentas que superan por primera vez los 1.000 millones de euros, se ha cerrado a cambio de dos concesiones clave del gobierno de Natalia Chueca a la formación de derechas: una modificación sustancial de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) para que no se multe a los conductores y el adelgazamiento de la estructura administrativa del consistorio. La aprobación ha contado con los votos a favor de PP y Vox y el rechazo frontal de los grupos de la izquierda, PSOE y Zaragoza en Común (ZeC), que han calificado el acuerdo de "teatro" y "claudicación". El debate ha estado marcado por la tensión de las últimas semanas, después de que Vox retirara su apoyo inicial al presupuesto, llevando el dictamen a Pleno con un informe negativo por primera vez en la historia del consistorio. La alcaldesa, Natalia Chueca, ha agradecido a Vox su "responsabilidad" por apoyar el "séptimo presupuesto que estamos sacando juntos", afirmando que "juntos estamos cambiando la ciudad que heredamos después de 16 años de izquierdas". Por su parte, la oposición ha denunciado lo que consideran una escenificación. Para la portavoz del PSOE, Lola Ranera, se trata de un "sainete" en el que Chueca ha acabado asumiendo "todos los postulados de Vox". Desde ZeC, Elena Tomás ha calificado el proceso como un "esperpento político" y una "moneda de cambio" en negociaciones que "ocurren a 300 kilómetros". La portavoz de Vox, Eva Torres, ha sido la encargada de detallar las condiciones que han desbloqueado el presupuesto. El principal escollo, la Zona de Bajas Emisiones, ha sido calificada por Torres como una "cacicada impuesta por el Gobierno de Sánchez" que discrimina a los ciudadanos que no pueden permitirse un coche eléctrico. Gracias al acuerdo, la ordenanza se modificará para que el régimen sancionador solo se active durante episodios de alta contaminación que superen los límites oficiales. El objetivo, según ha defendido Torres, es claro y ha sido uno de los mensajes centrales de su intervención. "Logramos que ningún ciudadano sea multado por entrar en el centro de su ciudad, que además pagan sus impuestos de circulación e inspección técnica de vehículos", ha sentenciado la portavoz de Vox. La segunda exigencia clave ha sido iniciar un proceso para "aligerar la enorme estructura del ayuntamiento", que implicará la "fusión o extinción" de patronatos y sociedades municipales para compensar el aumento de los gastos corrientes. Estas cesiones han sido duramente criticadas por la izquierda. Lola Ranera (PSOE) ha alertado de que el adelgazamiento supondrá "despidos" y ha solicitado el informe jurídico sobre la ZBE, preocupada por su posible afección a 22 millones de euros en ayudas al transporte del Gobierno de España. Elena Tomás (ZeC) ha sido más contundente, afirmando que activar la ZBE solo por contaminación supondrá "matar a los ciudadanos". La alcaldesa ha defendido el pacto asegurando que se ha encontrado "una fórmula para cumplir con la ley y no perder las ayudas al transporte", que eran sus "dos líneas rojas". Sin embargo, Ranera ha utilizado un símil futbolístico para describir el resultado de la negociación: "En este partido Chueca 0 Torres 1. Vox ha venido a gobernar y el PP es un telonero". La portavoz socialista ha lamentado el "desprecio" del PP al rechazar sus 92 enmiendas, afirmando que al final los ciudadanos "acabarán votando al original" si la alcaldesa sigue asumiendo los postulados de la ultraderecha. La consejera de Hacienda, Blanca Solans, ha sido la encargada de desgranar las cifras principales del presupuesto, que asciende a 1.039.813.747 euros, un 6,29% más que el del año anterior. Solans ha destacado la cifra histórica de 128 millones de euros para inversiones y ha defendido una política fiscal "más competitiva" que la de otras grandes ciudades, ya que no se sube el IBI, ni la plusvalía, ni el impuesto de circulación. La única tasa que se modifica, ha explicado, es la del agua y residuos para "contribuir a la sostenibilidad del sistema". El presupuesto también se beneficia de un aumento de 17 millones en ingresos del Estado y una reducción del 34% en los intereses de la deuda, lo que libera margen para inversiones sin subir impuestos. La inversión total, sumando las sociedades municipales y la financiación externa, superará los 200 millones. Entre los proyectos más destacados se encuentran La Nueva Romareda (con 16 millones del préstamo participativo y 11,1 de aportación a la sociedad), la recuperación de las riberas del Huerva (19,9 millones) y el proyecto de Giesa-Distrito 7 (11,2 millones). También se destinan fondos para finalizar el Centro Cívico Hispanidad (2,8 millones), iniciar el Centro Deportivo Municipal Distrito Sur en Valdespartera (3,5 millones) y la Escuela Infantil de Arcosur (3,1 millones). Además, se incluyen 26 millones para reformas de avenidas y calles como Coso-San Miguel y la avenida de Valencia, y 2 millones para los barrios rurales. La oposición ha criticado duramente las cuentas. Elena Tomás (ZeC) ha asegurado que son "poco creíbles", recordando los 81,7 millones sin ejecutar de 2025 y denunciando la venta de suelo público para pagar "proyectos faraónicos como Giesa, que nadie ha pedido". Ha acusado además al gobierno de "liquidar la cultura de base" y de abandonar los servicios sociales, afirmando que Zaragoza "ha caído al puesto 16 en inversión social por habitante". Por su parte, Lola Ranera (PSOE) ha descrito un presupuesto "desequilibrado, no sostenible ni ambicioso", que "abandona los barrios" y que depende en exceso de ingresos extraordinarios. El Pleno de presupuestos también ha servido como despedida para el secretario general, Luis Jiménez Abad, que se jubila tras más de 40 años de servicio público, los últimos 24 en el consistorio zaragozano. En su discurso de adiós, ha expresado su orgullo y satisfacción por haber alcanzado la máxima aspiración profesional para un funcionario de su cuerpo en Aragón. Jiménez Abad ha agradecido la confianza y el respeto de todas las corporaciones con las que ha trabajado y ha reivindicado la importancia de la "objetividad e imparcialidad" de su función. Todos los grupos municipales, desde el gobierno a la oposición, le han dedicado emotivas palabras de agradecimiento, destacando su rigor, profesionalidad, lealtad institucional y su papel como "figura clave en la estabilidad" del Ayuntamiento. La alcaldesa, en nombre de toda la corporación, le ha trasladado el "afecto de toda la institución".