La Dirección General de Salud Pública de la Conselleria de Sanidad está vigilando más casos sospechosos de sarampión en la provincia de Alicante tras el brote inicial que se produjo en dos centros de trabajo de un mismo edificio en Alicante y que causó una treintena de positivos. Para contener la expansión del brote en Alicante, los responsables del centro de salud pública pusieron en marcha un control epidemiológico de contactos que afectó a entre 400 y 500 personas. Se procedió a aislar a los confirmados y a los que estaban en investigación, y se vacunó a casi 300 personas el ámbito laboral afectado.