Orforglipron, la pastilla antiobesidad que amenaza el reinado de la Ozempic

Los fármacos contra la diabetes y la obesidad viven una carrera sin precedentes, y los últimos resultados publicados este jueves en la revista ' The Lancet ' apuntan a un nuevo salto cualitativo. Un ensayo clínico de fase 3 financiado por la farmacéutica Eli Lilly, ha demostrado que el orforglipron , un nuevo agonista del receptor de GLP-1 en formato de pastilla, logra una reducción de los niveles de azúcar en sangre y una pérdida de peso significativamente mayores que la actual semaglutida oral , el tratamiento de referencia hasta la fecha. El estudio es el primero de su clase en comparar directamente ambas moléculas en un cara a cara. Durante un año, más de 1.500 personas con diabetes tipo 2 de cinco países fueron aleatorizadas para recibir orforglipron o semaglutida . Los resultados arrojan una ventaja clara para el nuevo compuesto: los pacientes que tomaron la nueva molécula perdieron, de media, un 8,2% de su masa corporal , frente al 5,3% registrado con el fármaco actual. «Es un estudio bastante esperado porque la diabetes tipo 2 afecta a muchísima población y necesitamos un abordaje con una terapia que sea más fácil para el paciente», explica el doctor Cristóbal Morales , responsable de la Unidad de Salud Metabólica del Hospital Vithas Sevilla y vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), a Science Media Center (SMC) España. Según Morales, esta pérdida de peso superior es « clínicamente muy relevante » debido a que la evolución de la diabetes tipo 2 depende directamente del exceso de masa grasa. La gran diferencia entre ambos fármacos, más allá de la potencia, radica en su estructura . Mientras que la semaglutida es un péptido que exige una administración estricta en ayunas para no ser destruido por la digestión, el orforglipron es una molécula pequeña no peptídica. «Se puede administrar de manera independiente a la comida y eso podría facilitar su uso porque es más cómodo para el paciente», señala Morales. En las conclusiones del artículo de 'The Lancet', los investigadores principales, liderados por Julio Rosenstock de la Universidad de Texas, subrayan que el orforglipron no solo cumplió con el objetivo de no ser inferior a la semaglutida, sino que demostró una superioridad estadística clara . Según los autores, este fármaco representa una alternativa necesaria para aquellos pacientes que no logran un control adecuado con metformina y que prefieren evitar las inyecciones o las estrictas normas de administración de los fármacos orales actuales. En cuanto al control glucémico, el ensayo muestra una reducción de la hemoglobina glicada (un marcador clave del azúcar a largo plazo) de hasta el 2,1% con la dosis más alta de orforglipron, frente al 1,4% de su competidor. «Que tengamos diversas moléculas que se adecúen a las preferencias del paciente va a ser, sin lugar a dudas, la clave del éxito», añade el doctor Morales. Sin lugar a dudas, esta mayor potencia conlleva un peaje . El orforglipron registró una tasa de abandonos por efectos secundarios gastrointestinales —como náuseas y vómitos— de entre el 9% y el 10%, el doble que la semaglutida. Los autores del estudio reconocen en su análisis que, si bien el perfil de seguridad es consistente con otros fármacos de su clase, la incidencia de estos eventos fue mayor con el nuevo compuesto. Por ello, el doctor Morales advierte que esto requerirá que los médicos realicen un manejo de la medicación más pausado, con una « titulación de dosis más progresiva » para que el cuerpo del paciente se adapte. El fármaco se encuentra actualmente bajo revisión de las autoridades regulatorias, con la promesa de simplificar el tratamiento de una enfermedad que, según los investigadores, requiere opciones «más flexibles y potentes» para frenar su avance global.