Un joven recluso del centro penitenciario de Bonxe, en Outeiro de Rei (Lugo), ha aceptado este jueves una pena de cuatro años de prisión. La condena se produce después de que agentes de la Guardia Civil, con la ayuda de perros adiestrados, encontrasen cocaína y hachís en su celda, cuyo valor en el mercado ascendería a 831 euros. Inicialmente, el ministerio fiscal solicitaba para el acusado una pena de seis años y un día de prisión por un delito contra la salud pública, agravado por cometerse en un establecimiento penitenciario. Sin embargo, durante la vista celebrada en la Audiencia Provincial de Lugo, las partes alcanzaron un acuerdo de conformidad. Gracias a este pacto entre la defensa y la acusación, la pena de cárcel se ha visto reducida a cuatro años, mientras que la multa impuesta ha pasado de los 2.494,32 euros iniciales a 1.662 euros. Los hechos sucedieron el pasado 7 de noviembre de 2024, cuando agentes de la Unidad Cinológica de la Guardia Civil llevaron a cabo una intervención en el centro penitenciario de Bonxe. Durante el registro, los perros especializados localizaron la droga en la celda del sospechoso. En concreto, se hallaron nueve bolsitas que contenían algo más de 1,7 gramos de cocaína y cinco trozos de resina de cannabis, con un peso que superaba ligeramente los 101 gramos.