El navegante Juan Merediz se ha propuesto batir el récord en la Ruta del Descubrimiento, que conecta Cádiz y Bahamas. Quería partir desde Avilés, pero las condiciones climatológicas lo impiden, y por ello saldrá desde Cádiz y ya entrará por la ría avilesina a la vuelta, prevista para primavera. La iniciativa tiene también el trasfondo de viajar hasta el siglo XVI y rendir homenaje a Pedro Menéndez de Avilés para cruzar el Atlántico. En una entrevista concedida a COPE Avilés, ha explicado que su objetivo es rendir homenaje a su ídolo de la infancia y, al mismo tiempo, batir un récord deportivo. La conexión de Merediz con el almirante avilesino nació en su niñez. "Soy de Gijón, pero mi madre tenía primos en Avilés", ha relatado. Fue en el parque de El Muelle donde descubrió la estatua de Pedro Menéndez, una figura que le "dejó enamorado". Ahora, busca saldar una cuenta pendiente: "Me hubiera encantado navegar con él en su época, como no acertamos en épocas, pues dije, venga, me lo traigo a él conmigo". El reto es batir un récord oficial con tripulación entre Cádiz y San Salvador (Bahamas), "dejando la isla Gran Canaria por estribor". El objetivo es bajar de los 21 días y medio que ostenta actualmente un equipo italiano. Una vez alcanzado San Salvador, continuará hasta San Agustín de la Florida, lugar descubierto por Menéndez. Para ello, cuenta con su barco, el Fundación Xana, una embarcación de competición de 12,19 metros de eslora diseñada para la navegación oceánica. Merediz, que tiene una amplia experiencia en alta mar, ha señalado que la mayor dificultad estratégica será la navegación a la altura de Gran Canaria para aprovechar los vientos alisios, una decisión que "puede definir tremendamente todo el viaje". A pesar de los retos, su filosofía es clara, tal y como él mismo afirma: "Siempre digo lo mismo, que la milla próxima es la más difícil, también es la más apasionante". La embarcación lleva el nombre de la Fundación Xana, creada por el exfutbolista y entrenador Luis Enrique Martínez tras la enfermedad de su hija. Para Merediz, que también es padre, esta colaboración tiene un gran significado. "La mar tiene mucho de esto, de seguir adelante en las dificultades, en la resiliencia", ha comentado, mostrándose agradecido por poder ayudar a dar visibilidad a la labor de la fundación con los niños y sus familias. Aunque la meteorología impidió que la travesía partiese de Avilés, el regreso tendrá un fuerte carácter simbólico. Merediz volverá en solitario hasta Vigo y desde allí navegará hasta la ría de Avilés para finalizar el viaje. Precisamente este jueves, el navegante ofrecerá una charla sobre su aventura en el Palacio de Valdecarzana de Avilés, organizada por la Asociación La Serrana, en la que compartirá todos los detalles de la expedición.