La situación de los incendios forestales en Cantabria presenta una gran mejoría respecto a la del pasado miércoles 25 de febrero, y es que de los 21 fuegos registrados a primera hora de la mañana, en la actualidad no hay ningún incendio activo en Cantabria; tan solo hay 11, que se encuentran controlados. Estos incendios afectan a las localidades de Camaleño, Vega de Liébana, Villacarriedo, Arredondo, Selaya, San Roque de Riomiera, Soba, Vega de Pas, Bárcena de Pie de Concha y en Miera, donde hay dos incendios controlados. A pesar de todo, Cantabria sigue en fase de preemergencia; a primera hora de la mañana del viernes 27, y en función de cómo evolucione la situación meteorológica, se decidirá si baja el nivel operativo. A pesar de esta buena noticia, desde los municipios afectados surge una voz unánime que pone el foco más allá de la extinción: en la prevención y el abandono del monte. Los alcaldes de Molledo y Vega de Pas exigen un cambio de paradigma en la gestión forestal, reclamando que se devuelva a los ganaderos y vecinos el control sobre el cuidado de su entorno. En Molledo, los tres incendios declarados ya han sido "totalmente extinguidos", según confirma su alcalde, Joaquín Villegas. Aunque no ha habido daños personales ni materiales en infraestructuras, el fuego ha calcinado "bastantes decenas de hectáreas". Villegas apunta a una causa de fondo: "la falta de limpieza de los montes". Critica que la desaparición del pastoreo y la ganadería extensiva provoca que "la maleza campe a sus anchas", convirtiendo el paisaje en un combustible perfecto para el fuego. El regidor de Molledo lamenta que no se apliquen "políticas más adecuadas" que vayan al "fondo de la cuestión", que para él es "la limpieza de los montes y la conservación del medio rural". Defiende que las soluciones deben ser consensuadas con la gente local, porque "el monte hay que cuidarlo, el monte hay que vivirlo". Una visión similar, pero más contundente, comparte Juan Carlos García, alcalde de Vega de Pas. El regidor insiste en que la situación se repite cada año y critica el modelo actual: "Mientras gastemos más o igual en apagar que en prevenir, algo no funciona", sentencia, abogando por un cambio de paradigma. Su principal reivindicación es que se autoricen las quemas controladas y que sean los propios vecinos quienes las gestionen: "Debiéramos de ser nosotros", afirma, lamentando que la normativa actual es tan restrictiva que "casi es imposible hacerlas bien". García defiende que los verdaderos actores del monte, los ganaderos y vecinos, son quienes saben cómo manejarlo y explotarlo de forma sostenible. El alcalde de Vega de Pas se muestra tajante contra lo que considera una gestión impuesta desde fuera, tanto por parte del Ministerio como del Gobierno de Cantabria, a pesar de que reconoce que la actual consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos "lo está haciendo muy bien"... "No necesitamos tutela de nadie, sabemos gestionar también lo nuestro", declara, visiblemente cansado de que "vengan de fuera a decirnos cómo tenemos que gestionarnos". "Ya está bien de que nos tutelen, estoy harto", concluye molesto.