Al cobijo de la noche y la intimidad de estar dentro de un garaje cerrado, un presunto ladrón se debió de ver en su 'salsa' para perpetrar sus asaltos. Hasta el punto de que llegó a entrar y salir varias veces del aparcamiento comunitario con el botín con el que se iba haciendo y volver a probar suerte a ver si podía seguir aumentándolo. Y así hasta robar en la misma noche en 20 vehículos que estaban estacionados en el interior esa noche del 3 de febrero. Fueron los propios vecinos y dueños de los coches los que se percataron primero de lo que había ocurrido. Por la mañana, al ir a coger sus vehículos observaron que tenían las ventanillas... Ver Más