La situación del empleo en la provincia de Salamanca presenta una compleja dualidad. Mientras 16.675 personas se encontraban inscritas en las listas del paro el mes pasado, sectores clave como el cuidado a la dependencia, la construcción y la hostelería demandan personal que no logran encontrar. Esta realidad la encarna Elena, una joven de 20 años con formación en educación infantil que sigue buscando activamente un empleo estable acorde a su vocación. “Mi vocación siempre ha sido trabajar con niños y es el futuro que quiero encontrar”, afirma, mientras se prepara para oposiciones con la esperanza de conseguir un trabajo estable. Uno de los casos más evidentes es el de la hostelería. Álvaro Gallego, gerente de la céntrica cafetería Don Miguel en la capital salmantina, expone las dificultades para contratar personal joven. “No quiere trabajar nadie de este sector, es que estamos abandonados”, lamenta. De hecho, su incorporación más reciente es la de un camarero de 56 años, ya que, según su experiencia, “a los jóvenes no les gusta esto”. En su opinión, los trabajadores de más edad “tienen claro ya su situación y lo que buscan”. Gallego insiste en desmitificar las condiciones laborales del sector, asegurando que se rige por un convenio estricto. “Los horarios son rigurosos, y este sector no es como el mito que decía, echan horas, eso no es verdad. La gente cumple su horario y todo se cumple rigurosamente”, aclara. El gerente subraya que lo que se busca es “que la gente ponga interés y ganas de trabajar” y que, a cambio, los empresarios deben “corresponder cada uno en su parte”. Para atajar esta falta de personal cualificado, el Ayuntamiento de Salamanca está ultimando un aula específica de hostelería en el Centro de Formación y Orientación Laboral (CEFOL). Miriam Rodríguez, concejala de Igualdad de Oportunidades, confirma que la iniciativa responde a la “necesidad de formación de profesionales en este ámbito” y que el espacio se podrá utilizar “en breve espacio de tiempo”. Por otro lado, la agencia de empleo Randstad aporta otra visión del mercado. Su directora en Salamanca, Pilar Sánchez Majeroni, señala que gran parte de la demanda se centra en contratos temporales para cubrir “situaciones de interinidades”. Según Sánchez Majeroni, el motivo principal es un fuerte aumento del absentismo y las bajas laborales en todos los sectores, desde fábricas hasta oficinas. “Realmente el absentismo nos está perjudicando con un crecimiento inusitado que, bueno, yo desde luego no había conocido nunca”, concluye.