¿El fenómeno 'Therian': trastorno psicológico o una moda? Es la pregunta que muchos se hacen desde hace semanas, después de que se haya viralizado a chicos y chicas, la mayoría en edad adolescente, caracterizado de perro o gato y manteniendo un comportamiento similar al de un animal, como caminar a cuatro patas o replicar sus sonidos. La psicóloga Natalia García afirma en 'Ecclesia al día' que los 'therians' no pueden ser catalogados como personas con trastorno, al no estar recogido “en los sistemas clasificatorios actuales”, pero reconoce que en consulta ya han tenido casos. “Habrá que ver en cada uno de los casos la interferencia, lo que condiciona su vida porque aunque fuera un trastorno o un niño con déficit de atención, no dice nada en el diagnóstico. Más allá de esto y evaluar a estos chicos, lo que tenemos es que valorar son variables que hay de trasfondo como sociedad, como familia o como valores”, ha explicado Natalia García. La psicóloga ha puesto encima de la mesa algunas explicaciones que ofrecen los jóvenes que se sienten animales, entre los que destaca la búsqueda de identidad o un sentimiento de pertenencia, aunque García discrepa: “No es lo mismo un peinado o una forma de vestir que esto, que va en contra de la propia evolución del hombre al caminar a cuatro patas, pierden el lenguaje del ser humano evolucionado... No podemos normalizarlo como chicos que sienten que forman parte de una tendencia porque es algo más allá”, ha recalcado. Para la experta, detrás del fenómeno 'Therian' hay factores como el auge de las redes sociales: “Si como adultos nos generamos necesidades superfluas viendo las redes, quizás hay chicos que no están preparados para tener acceso a la redes por lo influenciables que pueden llegar a ser”, ha remarcado. Cuestionada por el papel de los padres si un hijo es 'therian', Natalia García aboga por “poner límites en el sentido de que no vale la indefinición”, y añade: “La adolescencia, por sus características, puede generar indefinición pero hemos normalizado el todo vale, ya se les pasará y hemos llegado a unos extremos que creo que ya no debemos de transigir. Un niño se puede disfrazar de animal, pero evidentemente si tiene un comportamiento de animal y siente de verdad que es un animal necesita ir a un especialista a trabajarlo”, asegura. Natalia García también ha hecho hincapié en que se trata de un fenómeno que no solo atañe a los adolescentes pese a ser mayoría: “La adolescencia cada vez abarca una horquilla más grande, tenemos niños de diez años que ya tienen síntomas de adolescente y adultos de treinta que siguen comportándose como adolescentes en cuanto a búsqueda de trabajo o forma de comportarse en casa”, apunta. Los motivos que llevan a estos chicos y chicas a identificarse como 'therians' son la búsqueda de un sentimiento de pertenencia y llamar la atención. “Cuando intentas profundizar no saben explicarte más que un discurso aprendido, en el fondo es una llamada de atención”, sostiene la experta.