Al drama humano de la guerra en Ucrania hay que sumar también el sufrimiento de miles de animales de compañía que también padecen la invasión rusa, por haber sido abandonados tras la huida de los dueños en las zonas más conflictivas o por la pérdida del núcleo familiar que las acogía. A pesar de que al inicio de la guerra se vieron muchas imágenes de refugiados con sus mascotas, principalmente perros y gatos, lo cierto es que en estos cuatro años distintas entidades han atendido a más de 100.000 animales con atención veterinaria, comida y refugio.