Durante años, la escena competitiva de Teamfight Tactics creció de abajo hacia arriba. Torneos organizados por creadores, ligas impulsadas desde Discord y eventos presenciales nacidos casi de forma espontánea dieron forma a un ecosistema vivo, aunque fragmentado. Ahora, Riot Games ha decidido intervenir, no para apagar esa energía, sino para ordenarla y proyectarla a un nuevo nivel en la región EMEA.