Crítica de 'Manas' (***): La isla donde las niñas viven con el hombre del saco

El primer largometraje de la directora brasileña Marianna Brennand Fortes, 'Manas', es uno de los candidatos a ganar el Goya a la mejor película iberoamericana, y tiene la fuerza de su relato, la verdad de la historia que narra y los elementos humanos e inhumanos precisos para ganar este premio, que se entregará en unas horas y puede hacer añicos esta previsión. Marianna Brennand afronta una situación sórdida, atávica y patriarcal en una zona aislada de la selva amazónica en la que el entorno familiar es ejecutor o consentidor de los abusos a sus propias hijas. Es un patrón cuya muestra tiene como protagonista a una adolescente (Tielle) que descubre esa realidad, la del padre amoroso, la madre transigente y atemorizada y la vida de penurias que tiene alrededor y por delante. La película no es burda ni brutal, avanza con sutileza y sin sentimentalismos por un argumento sin aristas, que elude el choque con lo explícito aunque lo sugiere incluso entre lo lírico de la naturaleza y su hermosa contemplación. Les deja aire a sus personajes para que respiren y al espectador para que tome conciencia de los varios dramas que tiene enfrente, incluso los mal llamados 'culturales'. Son actores noveles y transmiten verosimilitud, y a la joven Tielle la interpreta Jamilli Correa con el justo enfoque dramático para resultar perfecta, a pesar de que es la primera vez que está ante una cámara.