El acuerdo sobre Gibraltar se vende como un salto histórico pero Juan Franco lo aterriza con menos épica: el salto lo da otro y la caída puede ser para La Línea. El alcalde, conocido por entendérsele todo con claridad meridiana, fija la posición del Ayuntamiento ante el pacto alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido, que se ha dado a conocer este jueves. La suya es una posición entre el realismo -"el no acuerdo no era una alternativa factible"- y un enfado difícil de disimular por la forma en que su ciudad ha quedado al margen de este "hito" que ocupará un papel destacado en la crónica de ese trozo de roca caliza con el que se lleva conviviendo y litigando desde 1703.