El debate sobre la crisis de la vivienda en Málaga volvió a encallar este jueves en el Pleno. La corporación municipal rechazó, punto por punto, las dos mociones urgentes presentadas por Con Málaga y el PSOE que buscaban apretar el cerco a la vivienda de uso turístico (VUT) y abrir la puerta a nuevas herramientas de control: desde licencias con fecha de caducidad hasta límites temporales y la posibilidad de no renovar permisos en áreas con emergencia habitacional. No salió adelante ninguna de las medidas planteadas en ambos textos. Y, con ello, quedaron en el aire propuestas que iban desde declarar Málaga como zona tensionada hasta impulsar una moratoria para nuevas licencias vinculadas a proyectos de apartamentos turísticos en toda la ciudad.