Enmudece ante un polémico comentario de su cita: «¿Eres machista, como todos los canarios?»

Debido a su fornido aspecto físico, Jorge (49), un asesor deportivo de Las Palmas de Gran Canaria, acostumbra a sentir que la gente prejuzga su manera de ser. Sin embargo, siempre intenta sacar su lado pacificador. Sobre todo después de ser transplantado del riñón, un episodio que le hizo replantearse toda su vida. Confiado en que el amor le puede brindar un nuevo prisma, el soltero se animó a visitar el restaurante de 'First Dates'. Pero ni siquiera su talante conciliador consiguió aplacar el genio de Ivana (52), una italiana «imponente, simpática y emotiva» que dice todo lo que piensa. A golpe de vista, a Jorge le pareció atractiva la animadora turística y entrenadora afincada en Santa Cruz de Tenerife. Ella no opinó lo mismo, y enseguida tuvo claro que no le gustaba físicamente. Una vez en la mesa, Ivana entraba en polémica. En varias polémicas. Primero le contaba a Jorge que llevaba 15 años trabajando en Canarias donde se mudó huyendo del caos de Roma, su ciudad natal. Los solteros congeniaron en la pasión mutua por el deporte, así como en su amor por los animales. Él le explicó a su acompañante que vive en la zona norte de la isla, en un terreno de 2.000 metros donde convive con cabras, conejos y otras especies. A bocajarro, Ivana soltaba una pregunta nada relacionada con el tema de conversación. «¿Eres también machista, como todos los canarios?», inquirió, dejando a Jorge completamente mudo. El soltero no se pronunció, de manera que la italiana continuó desgranando su teoría acerca de los guanches. «Los hombres canarios son muy machistas, cerrados en su propio mundo. No tienen la visión a 360º, por lo menos los que yo conocí. Además, celosos», insistía. En los totales, su acompañante lamentaba el error que la animadora turística cometía al generalizar, «cuando Canarias es un archipiélago muy grande». El tema no quedaba ahí. Ivana continuó quejándose de los hombres que miran a otras chicas estando en pareja. «Me gusta que la otra persona se comporte igual delante de mi, que con sus amigos. Esa cosa es fea. Me cabrea un montón», enfatizaba. Jorge ponía en duda el auténtico vínculo de Ivana con los canarios. Igual que ella puso en duda que Jorge verdaderamente quisiera en su vida a una mujer independiente. Por experiencia propia, considera que los hombres luego salen corriendo cuando tienen al lado a alguien que no pide permiso. Tras un encendido alegato defendiendo su postura, se quejó de que su cita «tampoco habla mucho». Pero lo cierto es que Jorge solo pudo capear el temporal, consciente de que «está marcada por la vida que ha tenido y debe aprender a que sus cicatrices sanen». Como era previsible, ninguno de los dos quiso un segundo capítulo de la cita cuando llegó la hora de la decisión final.