‘Sirat’ ha vivido unas semanas de euforia en las que parecía imparable; nominaciones a los premios Oscar, BAFTA y su irrupción en los premios César, los galardones más prestigiosos del cine francés, habían alimentado la sensación de que la película avanzaba sin techo. Sin embargo, fue París la que ha querido pinchar esa nube de ilusión arrebatándole la estatuilla a mejor película extranjera.