Joaquín Pérez, un profesor con tres idiomas metido a guía turístico

Joaquín Pérez tiene 27 años, tres idiomas, un doble grado, un máster universitario con el que poder dar clase y un contrato que caduca siempre demasiado pronto. Vive junto a su novio en el centro de Sevilla, en un piso de una habitación, por el que paga 725 euros al mes -«parece una locura decir que está bien, pero ahora mismo está bastante bien»- y divide su vida laboral entre aulas de Secundaria, academias y, cada vez más, visitas guiadas para turistas. «Tengo que abrirme puertas», resume. No lo dice con dramatismo, sino con la naturalidad de quien ha aprendido que en Andalucía la vocación no siempre paga el alquiler.