La irrupción de la inteligencia artificial, el choque entre la generación Z y las empresas tradicionales, y el reto de mantener motivados a los profesionales con décadas de experiencia centran el debate sobre el futuro del trabajo en España. Jesús Vega, experto en recursos humanos y exdirectivo de grandes compañías nacionales, desgranó este miércoles en "La Tarde" de la Cadena COPE, presentado por Pilar García Muñiz las claves de un mercado laboral en plena transformación. Los jóvenes nacidos entre finales de los 90 y 2012 han dado la vuelta al modelo laboral heredado de sus padres. Según Vega, esta generación observó cómo los baby boomers sacrificaron tiempo y bienestar personal en aras de una carrera profesional, y han decidido no repetir ese patrón. Sus prioridades son claras: flexibilidad horaria, autonomía, entornos laborales sin jerarquías rígidas y una desconexión real al terminar la jornada. El dinero ha dejado de ser el principal motor, en parte porque muchos no se plantean formar una familia ni asumir las cargas económicas que impulsaron a generaciones anteriores. Un dato lo ilustra con crudeza: según un estudio reciente de Randstad, cuatro de cada diez trabajadores de la generación Z abandonan su puesto antes de cumplir un año por no ver cumplidas sus expectativas. Las grandes corporaciones ya han comenzado a ceder terreno. Teletrabajo, horarios flexibles y estructuras más horizontales son concesiones que muchas compañías han incorporado para atraer talento joven. Sin embargo, Vega advierte que las pymes siguen siendo una realidad muy diferente y que una eventual crisis económica podría cambiar radicalmente el equilibrio de fuerzas. "Si llegamos a una crisis económica, muchos jóvenes van a tener que dar el callo de una forma que hasta ahora no se han visto forzados a hacerlo", señaló el experto, apuntando a una posible corrección de expectativas en el horizonte. Frente al foco puesto en los jóvenes, Vega reclama atención para otro colectivo igualmente crítico: los profesionales con 20, 25 o 30 años de experiencia. Su receta pasa por alejarse de la ambición como motor y apostar por el conocimiento compartido. Permitir que los seniors enseñen y lideren desde la experiencia —y no desde el rango jerárquico— puede ser, según el experto, un estímulo poderoso. A esto se suma una demanda sorprendentemente similar a la de los jóvenes: más flexibilidad para ir integrando la vida personal y preparar la transición hacia la jubilación. La inteligencia artificial es, para Vega, la variable que más va a redefinir el mercado laboral en los próximos años, y su diagnóstico no es tranquilizador. "Es una amenaza mucho más seria de lo que podemos ni siquiera empezar a imaginar para la mayoría de la gente", afirmó con rotundidad. Para explicarlo, recurrió a una distinción que atribuye a Elon Musk: los trabajos que mueven bits —información, documentos, datos— son los más expuestos; los que mueven átomos —fontaneros, electricistas, oficios manuales— son los más seguros. Bajo este esquema, contables, abogados, médicos e ingenieros, es decir, los llamados trabajadores del conocimiento, se encuentran en la línea de mayor riesgo. El mensaje de fondo de Vega es claro: el mercado laboral español afronta una transformación sin precedentes en la que convergen el cambio generacional, la crisis de motivación en perfiles senior y la disrupción tecnológica. Las empresas que no evolucionen perderán talento; los profesionales que no se reciclen quedarán expuestos. La clave, concluye el experto, está en anticiparse: "Cualquier amenaza se puede convertir en una oportunidad si eres tú el que te subes encima de la ola, y no dejas que sea la ola la que te pase por encima." En un entorno laboral que cambia a ritmo vertiginoso, esa capacidad de adaptación podría marcar la diferencia entre el empleo del futuro y la obsolescencia.