Lo que comenzó con miradas tímidas en una sala de urgencias terminó ante millones de espectadores en el escenario del Super Bowl . La historia de Eleisa Aparicio y Thomas Wolter demuestra que el amor puede tomar caminos inesperados, incluso llevarte del turno nocturno en un hospital al medio tiempo del evento deportivo más visto del mundo, con Bad Bunny como testigo.