En un giro inesperado que sacude el tablero internacional, el Gobierno autorizó la llegada de 250 millones de dólares para retomar las obras insignia del kirchnerismo. Mientras Donald Trump presiona para expulsar la influencia de Beijing en la región, Javier Milei destraba el financiamiento con la potencia asiática y reactiva el proyecto de infraestructura más grande de China fuera de sus fronteras.