Con un palmarés muy político, se buscó atenuar las declaraciones iniciales del jurado. Como en los más grandes festivales de cine –solo está debajo de Cannes y de Venecia–, es posible repasar la última Berlinale como una narrativa clásica, con arranque, un nudo y un desenlace. La crónica de un festival es un género en sí mismo que se va desplegando en el día a día que marca su programación, así como en los latidos de aprobación o desagrado que generan quienes viven dentro de él –muy... Continuar leyendo...