La producción ecológica surge como alternativa a los modelos tradicionales buscando un equilibro ambiental y apostando por técnicas que respeten los ciclos naturales, eliminando los productos químicos de síntesis y favoreciendo la fertilidad naturalidad. El modelo ecológico es, por tanto, una herramienta clave frente al cambio climático y la crisis ambiental. El último estudio de caracterización y proyección de la producción ecológica elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación sitúa a España como el mayor productor ecológico por superficie en la Unión Europea y el sexto a nivel mundial. Según ese estudio, la producción ecológica alcanzó en 2023 los 4,94 millones de toneladas lo que supone un aumento del 47,9% con respecto al año anterior. Esta cifra se traduce en un valor de 5.962 millones de euros, con un crecimiento del 77,92% respecto a 2022, lo que consolida este modelo como estratégico y sostenible.