El motín del pan o del hambre

El precio del pan ha sido históricamente, e incluso hoy en día, un indicador de la temperatura social. No han sido pocas las revueltas que han tenido en este alimento básico su origen y una de ellas, el conocido como motín del pan o motín del hambre, ocurrió el 6 de mayo de 1652 en la ciudad de Córdoba. La chispa que encendió el levantamiento fue la muerte de un muchacho en el barrio de San Lorenzo, aunque el caldo de cultivo se empezó a gestar un par de años antes, con una tremenda epidemia de peste que, según los registros de la época, acabó con la vida de más de un cuarto de la población cordobesa, que rondaba los 40.000 habitantes. Solo en el hospital de San Lázaro, que se ubicaba en el Campo de San Antón, frente a la actual Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales, fallecieron 1.500 personas. A la enfermedad siguió el hambre. La peste llegó de la mano de varias malas cosechas, a las que se unió la inflación de la moneda, impulsada por Felipe IV. Así, el precio del pan subió mientras unos pocos acaparaban el poco trigo que quedaba a aquellas alturas del año. La escasez de alimentos -no solo del pan- y los altos precios generaron no solo un enorme malestar sino una gran miseria y hambre.