Una península sin Macondo

No voy a dar la turra con David Uclés, no se preocupen. Al menos, no con sus decisiones personales. Nunca le di la potestad de representar mis valores ni el peso de la obligación de defenderlos en espacios donde no le apetece estar; ni siquiera por haberse comprometido con Don Arturo, como tantos llaman a Pérez Reverte, el ejemplo más claro de que, tanto el clasismo, como el heteropatriarcado, gozan de plena salud, por más que lloren.