El triunfo de la paciencia

El Celta tuvo la paciencia de las ‘palilleiras’ para madura el partido ante el PAOK y llevarse una nueva victoria ante los helenos que le permite alcanzar por séptima vez en su historia unos octavos de final europeos, donde le esperan el Aston Villa o el Olympique de Lyon. Eso lo sabrá hoy, a partir de las 13 horas, durante el sorteo que se celebra en la localidad suiza de Nyon. Y no se inmutaron los célticos en los primeros minutos con los tres testarazos de los helenos que casi encuentran la portería de Radu. Los de Giráldez siguieron tejiendo cientos de pases en busca de esa combinación eterna que sorprendiese con el pie cambiado al conjunto griego, que sufrió varias oleadas pero apenas se vio comprometido hasta que al filo de la hora de juego apareció Carreira por el costado izquierdo para asistir a Borja Iglesias en el área rival. El compostelano se sacó un taconazo de la chistera para que el balón le llegase a Williot. Y el sueco, como si estuviese jugando al billar, se inventó un remate cruzado, preciso, sin apenas fuerza y con cierta parsimonia hacia el palo largo, al que no llegó el portero. Así, con la sencillez de los artistas, el equipo de Giráldez conseguía el triunfo de la paciencia ante un rival que se hartó de correr en las interminables posesiones de los celestes de lado a lado del campo para salir de nuevo derrotados de Balaídos, como en octubre pasado, aunque en esta ocasión supuso el adiós a su participación en Europa ante un rival que fue muy superior también en esta eliminatoria.