Ser andaluz

Al sur de Europa, donde el continente se estrecha para abrazar al mar, existe un territorio que ha dejado de ser solo una geografía para convertirse en un concepto ético y social. Mañana Andalucía no solo celebra su referéndum de 1980; lo que late bajo el verde y blanco de las banderas es la reafirmación de una identidad vigente que, como reza su escudo se proyecta «por sí, para España y la Humanidad». Un modelo de convivencia, creatividad y rigor científico. A menudo juzgada por el tópico, se revela como una potencia humanista que ha sabido maridar su herencia milenaria con las exigencias de la modernidad.