Tras diez borrascas de alto impacto, las condiciones meteorológicas han dado un descanso a la comarca de Pontevedra y es precisamente ese buen tiempo y el clima seco el que está propiciando que por fin se puedan llevar a cabo los trabajos de reparación de destrozos en los edificios. Las comunidades de vecinos han puesto el «turbo» e intentan acelerar el proceso, pero se encuentran con que la demanda es muy alta y que a las empresas no dan abasto.