Mérida acaba de dar el paso para su tercera gran revolución industrial después de que ayer la fábrica de materiales para cátodos de baterías de litio proyectada en la ciudad diera un paso decisivo. El pleno del ayuntamiento aprobó en su sesión de este jueves por unanimidad su declaración de interés público, un trámite necesario para adaptar la licencia a la ordenanza de grandes instalaciones y que despeja el camino para que las obras puedan arrancar en marzo.