Mientras en Pamplona la euforia va paulatinamente menguando, los ladridos desde Madrid siguen escuchándose. Es la respuesta ante el varapalo deportivo que el club merengue recibió en El Sadar ante Osasuna. Algunos jugadores blancos recurren a peregrinas excusas para justificar su incuestionable derrota en el coliseo rojillo. Por su parte, los medios del reino, a través de sus acólitos periodistas, se esmeran por desviar la atención mediática.