Aena hizo públicas el pasado jueves las inversiones que recibirán los aeropuertos españoles de cara al periodo entre 2027 y 2031. Mientras que el presupuesto total asciende hasta los 13.000 millones de euros , el Ministerio que dirige Óscar Puente y del que depende la gestión aeroportuaria ha dejado a Sevilla-San Pablo a la cola de las grandes inversiones. El presupuesto para los próximos cinco años es de 235 millones de euros, cifra que se destacó por parte de la entidad como «muy superior» a la del actual quinquenio, que es de 55 millones. Con esta cuantía se llevarán a cabo actuaciones como la ampliación de la zona de control de seguridad , que ya adelantó ABC, actuaciones de mejora de procesos y calidad en el área terminal y la renovación de climatización. También se destinarán fondos para los accesos de llegadas, una nueva pasarela de embarque 10 y 11, la renovación de aseos, una plataforma de gestión energética, una nueva sala VIP, un nuevo edificio SEI (Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios), un simulador de fuego, la ampliación de aparcamientos y un plan fotovoltaico, según se detallaba en la nota remitida por el operador aeroportuario. Se confirma de esta forma que, a pesar de que este 2025 el aeropuerto de Sevilla ha rozado el límite de los diez millones de pasajeros, la ampliación de la terminal no está sobre la mesa. Algo que sí sucede en otros aeródromos de la red de Aena tanto mayores como menores que el hispalense. Es más, Sevilla no aparece entre el listado de aeropuertos que se enfrentarán a grandes actuaciones antes de 2031 y tampoco lo refleja el presupuesto que tendrá disponible. El aeropuerto de Madrid se someterá a una ampliación de la T4 y en la T4S (terminal satélite para vuelos internacionales fuera del espacio Schengen), así como a la incorporación de un nuevo procesador en las terminales 1, 2 y 3. El de Barcelona tendrá actuaciones de adecuación y mejora en la T2, la reconfiguración de la T1 y ampliación de pista y nueva T1S. Entre las reformas que se llevarán a cabo en los que son los dos grandes aeropuertos del país, se va prácticamente la mitad del presupuesto nacional . Barajas recibe 4.477,4 millones de euros y El Prat, 1.765,2. El aeropuerto de Alicante recibe 868,3 millones con los que aumentará la superficie de la terminal un 30% y creará un nuevo dique para vuelos británicos e internacionales. En el caso del aeropuerto de Málaga, serán 829,7 millones para comenzar una ampliación total de 1.500 millones que incrementará la superficie un 45%, donde también se incluirá un dique para tráfico no Schengen. El aeropuerto de Mallorca contará por su parte con una inversión de 621,6 millones para renovación de plataformas, pasarelas, pavimentos y fotovoltaica en aparcamientos. Los cuatro grandes aeropuertos canarios aumentarán su espacio. Tenerife Sur, con 553,6 millones de euros, verá aumentar su superficie en un 50% con una remodelación integral que optimizará todos los procesos operativos. También el otro aeródromo de la ciudad, Tenerife Norte, vivirá una ampliación de su superficie, en este caso en un 40% con un presupuesto de 313,4 millones de euros. Gran Canaria, con 336,3 millones para adecuación de controles de seguridad y reconfiguración de espacios; y Lanzarote, con 327,4 millones, de los que 144 millones se dedicarán al inicio del proyecto de unión de sus dos terminales y duplicación de espacios. A Valencia se le ha asignado 402,1 millones de euros para el desarrollo de su área terminal y un nuevo control de seguridad. En Bilbao se va a ampliar el del edificio terminal para maximizar posiciones de contacto y ampliar zonas de facturación y seguridad, para lo que contará con 364,5 millones de euros. Ibiza recibirá 229,7 millones para un nuevo control de seguridad avanzado y una zona unificada de embarque no Schengen que aumentará la superficie un 29%. En el listado de actuaciones destacadas por parte de Aena se incluye también la renovación del área terminal en Melilla, para lo que se contará con 45 millones de euros. Cabe señalar que la ampliación que el Gobierno de España culminó en el aeródromo sevillano en 2023 contó con un presupuesto de algo más de 80 millones de euros. Al comparar la cantidad invertida en cada aeropuerto con el número de pasajeros que mueven sus instalaciones, queda retratado lo mal parado que sale el hispalense, que con casi diez millones de pasajeros recibe 235 millones de euros. Alicante, con el doble de pasajeros que Sevilla (20 millones), recibe más del triple de presupuesto: 868 millones de euros. Más del doble de inversión recibe Tenerife Sur (553 millones), aeropuerto con cuatro millones más de pasajeros que San Pablo y el aeropuerto de Valencia; con dos millones de pasajeros más, queda muy cerca de duplicar el presupuesto sevillano. Incluso aeropuertos más pequeños reciben una mayor inversión en proporción e incluso en algunos casos superándolo directamente. Es el caso del aeropuerto de Bilbao, que cerró 2025 con 7 millones de pasajeros, contará con 364 millones de euros; 129 millones más que el de Sevilla. Lo mismo sucede con el de Lanzarote, que tuvo en el último ejercicio un millón menos de pasajeros y, sin embargo, sobrepasa al aeródromo hispalense en 92 millones de euros. La diferencia con el aeropuerto de Ibiza fue de algo menos de un millón de pasajeros y la variación de presupuesto total es de cinco millones de euros menos. Todas estas actuaciones forman parte de la propuesta del Tercer Documento de Regulación Aeroportuaria ( DORA III ) para los próximos cinco años, que deberá obtener la aprobación definitiva del Consejo de Ministros antes de septiembre de 2026 para entrar en vigor en 2027. En este documento también se incluyen las estimaciones de pasajeros que creen que se van a dar en los aeropuertos durante los próximos años. En 2031 se estima que el aeropuerto de Sevilla llegará a los 10,9 millones de pasajeros; es decir, solo un millón más de lo que se tiene seis años antes. La tendencia que se viene dando es de prácticamente un millón de pasajeros más al año, una tendencia que se ha roto por primera vez este 2025 al alcanzar prácticamente el límite de su capacidad con 9,7 millones de pasajeros. El crecimiento ha sido del 5,6%, respecto al que se vivió dicho año del 13,7% más que en 2023, y este a su vez del 19,1% respecto a 2022; aunque durante ese año todavía se notaban los efectos de la pandemia. En cifras, 2022 registró 6.779.000 pasajeros; en 2023, fueron 8.071.000 pasajeros y en 2024, 9.175.000 pasajeros. Cabe recordar que, como ya publicó este periódico, las estimaciones del DORA II ya fueron equivocadas y se estimó que en 2026 habría dos millones y medio de pasajeros menos de los que ya se han alcanzado al terminar el pasado año.