Las "comidas" del novio de Ayuso con María Teresa Campos y Bigote Arrocet: "Le pedimos ayuda con la venta de su casa"

Tras seis años de quebradero de cabeza, María Teresa Campos logró vender en 2021, a sus 80 años, su mansión de Las Rozas, de unos 1.615 metros cuadrados y construida sobre una parcela de 6.365 metros, por 2,5 millones de euros. En ella convivió con Edmundo Arrocet -más conocido como Bigote- durante los seis años que mantuvieron una relación sentimental. Precisamente en este periodo de tiempo, mientras que la presentadora buscaba a la desesperada un comprador, ambos se reunieron con el novio de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, quien trató de ayudarles con la venta de la casa. "Estuvimos en casa de María Teresa comiendo dos veces para ver si podía intentar ayudar en la venta de la casa de Teresa con su gente. Pero nunca pasó nada", cuenta el humorista a ElPlural.com. Finalmente, la ayuda del empresario no llegaría a buen puerto, y la propiedad no se vendería hasta septiembre de 2021, momento en el que Arrocet y Campos ya no eran pareja, puesto que su relación finalizó a finales de 2019. Por el contrario, en 2021 se dan varias coincidencias relacionadas con estos protagonistas. En mayo de ese mismo año sale a la luz la relación de González Amador con la presidenta de la Comunidad de Madrid, aunque se les comienza a relacionar a finales de 2020. Por otro lado, en marzo de 2021, la emblemática presentadora entrevistó a Isabel Díaz Ayuso en La Campos Móvil, programa de Mediaset que se convirtió en el último proyecto televisivo de Campos y, que, además, fue un fracaso. De hecho, únicamente se llegó a emitir la entrega protagonizada por la popular. En cuanto a la relación personal de González Amador con Bigote Arrocet, el actor no se atreve a marcarle una fecha de inicio porque asegura no estar "pendiente de fechas cuando conozco a la gente". Por el contrario, sí que recuerda que su primer encuentro se produjo en una "comida": "En la vida artística nos conocemos con mucha gente. Estuvimos en muchas conversaciones, coincidí con él en América, también en el aeropuerto", rememora el chileno. En aquel momento, la pareja de Ayuso, que trabajaba como auditor en asuntos de prevención laboral y certificación de calidad sanitaria, comenzó a viajar a Latinoamérica en busca de clientes o dar cursos de formación. En estos círculos es cuando conoce a Bigote Arrocet, quien, al margen de su faceta como artista, asesoraba a empresas interesadas en las oportunidades de la región. Así, en esa primera "reunión" en la que coincidieron, Edmundo le preguntó "qué es lo que hacía": "Como me dedico a llevar empresas a América, le pasé datos de empresarios amigos míos y él hizo cosas con ellos por el sistema que ellos conocen a la perfección. Lo mismo que hacen aquí en España muchas empresas, nada de otro mundo". El artista cuenta que "siempre" que se encuentran "con españoles en América es grato estar con ellos". Según se fueron sucediendo los encuentros y conversaciones, Arrocet y González Amador se convirtieron en...