Fueron un total de 52.902, de las que 11.063 eran rústicas y 41.839, urbanas. Cambiaron de manos 23.004 viviendas de las que un total de 14.525 fueron objeto de compraventa en el conjunto de las islas, 10.986 en Mallorca, 1.714 en Menorca y 1.825 en las Pitiüses