Tras años de debates técnicos y tensiones políticas, el gobierno de coalición ha definido la hoja de ruta del futuro de las pensiones. El punto más sensible de la reforma ha sido el «ancla» del 48%. El SPD ha logrado garantizar por ley, hasta el año 2032, que la pensión media no baje de ese porcentaje del salario mediano. Esta medida garantiza la paz social. En un contexto de incertidumbre y escaso crecimiento, que el poder adquisitivo de los jubilados se mantenga permite mantener el nivel de consumo.